LOS CONSUMIDORES DE
PORNOGRAFÍA INFANTIL

Los pedófilos en
Internet
Se estima que en
el mundo existen más de 4.000.000 de zonas de Internet que contienen
material de sexo con menores, y cada día se crean 500 sitios nuevos. En
total, reciben más de dos mil millones de visitas anuales. Respecto a
la cantidad de material que incluyen, basta como ejemplo que
la mayor base de datos de pornografía infantil ha sido elaborada por la
policía británica, y cuenta con unos 3.000.000 de fotografías
diferentes. A esto se suman los vídeos, relatos y otros modos de
pornografía infantil.
Perfil de los
consumidores de pornografía infantil
El perfil del
consumidor de pornografía infantil es bastante concreto. Se trata de un
varón entre 25 y 45 años, con un nivel económico medio-alto y que
navega desde su vivienda. Psicológicamente, se corresponde con una
persona reservada, insegura, con una percepción subjetiva de déficit de
cariño, introvertida, inmadura, dependiente, exenta de empatía,
agresiva, poco sociable, de pobreza afectiva, incapaz de establecer
relaciones significativas y duraderas no patológicas, dominada por la
fantasía, poco realista...
Se pueden
distinguir dos tipos de consumidores:
• El consumidor curioso: es una
persona que accede a la pornografía infantil sin buscarlo,
prácticamente se encuentra con ella en Internet, y accede para ver de
qué se trata. En la mayoría de los casos, dejan de ver pornografía
infantil cuando tienen familia, por la proyección que hacen de sus
hijos en los menores que aparecen en esas web.
• El consumidor adicto: son
usuarios realmente interesados en contenidos de sexo con menores,
buscan activamente ese tipo de material, y disfrutan con él. La mayoría
ha perdido el interés por la pornografía adulta, buscan algo
que les excite más, y encuentran morbo en que los protagonistas sean
menores. Los adictos a la pornografía acaban cayendo en la exigencia de
una dedicación cada vez mayor. Van aumentando su consumo para prolongar
la sensación que les produce. Cuando la excitación pierde intensidad,
necesitan algo nuevo. Cuando alcanzan un nivel superior de interés, la
mayoría de los adictos a la pornografía infantil desean tener un
contacto directo y real con menores. El consumo de imágenes termina por
no ser suficiente, por lo que la pretensión de mantener relaciones
sexuales con niños es el siguiente paso. De modo que utilizan chats o
foros donde saben que va a haber menores, con el objetivo de contactar
con ellos, tratar de establecer una amistad, para al final llegar a
establecer ese contacto sexual.
Las víctimas
El acercamiento a las
víctimas
Hace unos años, los
pedófilos merodeaban por los alrededores de
colegios y parques al acecho de los menores. Hoy, Internet ha dado un
fuerte impulso a esta problemática ya que permite la posibilidad de
unir y poner en contacto a los miles de pedófilos y pederastas que
existen en el mundo. Igualmente, facilita la distribución y transmisión
de pornografía infantil de una forma fácil, rápida y sencilla, bajo el
supuesto anonimato que concede la red de redes.
El chat y otros
servicios como blogs han servido para que los pedófilos
entren en contacto directo con menores, lo que agrava severamente este
problema. Pero también estas vías han sido de mucha utilidad para
localizar a pederastas en varios puntos del mundo y poder detenerlos.
La finalidad es
pasar del contacto virtual al contacto en persona. El
encuentro es el objetivo.
¿Quiénes son las
víctimas?
En los países
desarrollados, las características de los menores más propensos a ser
captados por las redes de pornografía infantil generalmente dependen de
componentes psicológicos. En cambio, en los países en los que el índice
de pobreza es alto, las razones están más relacionadas con el ámbito
económico.
En España, según
las denuncias registradas en los últimos años, el número de casos de
menores que han sido explotados sexualmente se encuentra muy por debajo
de las cifras que se recogen en el resto del mundo. Sin embargo, existe
una enorme diferencia entre el número de denuncias que se han producido
y la estimación de abusos sexuales a menores. Esto demuestra que, en la
mayoría de los casos, no se realiza denuncia alguna cuando se produce
un abuso. Sólo uno de cada mil casos (el 0,11%) llega a manos de la
Justicia.
En España se estima
que una de cada cinco niñas (20-23%) y uno de cada diez niños (10-15%)
ha sufrido algún tipo de abuso sexual antes de los 17 años. Esos abusos
se producen con más frecuencia entre los niños y niñas de 10 a 13 años.
A partir de esa edad se registra un descenso por la mayor resistencia
que oponen los menores.
Fuente: “Informe sobre la pornografía infantil en
Internet”. ANESVAD.

Más información
Enlaces de interés
- ANESVAD
- Campaña dirigida a la denuncia de la apología de pornografía infantil en Internet
http://www.michiquitina.com/nomasvictimas
- ACPI
- Asociación Contra la Pedofilia en Internet
http://www.asociacion-acpi.org
- Cibercentinelas
- Portal de la asociación ACPI
http://www.cibercentinelas.org
Legislación
- Ley Orgánica
10/1995, Artículo 187.
http://www.boe.es/
- Ley Orgánica
15/2003, Artículo único, apartado sexagésimo noveno (modificación del
artículo 189 de la Ley Orgánica 10/1995).
http://www.boe.es/